Arroyito celebró su 247º aniversario con emoción, memoria y un fuerte llamado a honrar sus orígenes
En un marco cargado de historia y sentimiento, la Dulce Ciudad conmemoró un nuevo aniversario con un acto oficial desarrollado en la Capilla Histórica “San Cayetano”, lugar emblemático donde nació la identidad del antiguo paraje “El Arroyito”.

Este domingo 23 de noviembre, Arroyito conmemoró su 247º aniversario con un acto oficial desarrollado en la Capilla Histórica “San Cayetano“, lugar emblemático donde nació la identidad del antiguo paraje “El Arroyito”. Allí, el intendente Gustavo Benedetti brindó un discurso profundamente emotivo, repasando la trayectoria de la ciudad, su ADN de crecimiento y el legado de quienes forjaron sus raíces.
Una historia que nace del agua y la fe
El nombre “Arroyito” proviene del arroyo que ingresaba por el sector sur de la actual ciudad, atravesando depresiones naturales y dando vida a los primeros asentamientos. Según investigadores de culturas precolombinas, los sanavirones llamaban a esta zona Inisacate o Intisacate, señal de su valor ancestral.
En terrenos altos se levantó la antigua “Capilla Nuestra Señora de la Merced”, núcleo alrededor del cual comenzó a crecer la comunidad. Los desbordes del río Xanaes moldearon la historia del lugar hasta mediados del siglo XX, cuando la habilitación del Dique Los Molinos redujo las inundaciones.
Con el tiempo, la aldea se transformó en ciudad, oficialmente desde 1981, pero con un proceso de crecimiento vertiginoso que se aceleró gracias a la llegada de la empresa ARCOR, en 1951, motor económico que marcó un antes y un después.
A ella se sumaron posteriormente Dulcor, Danisco y un pujante entramado industrial, agrícola y comercial. Hoy, Arroyito es hogar de casi 30.000 habitantes y más de 130 instituciones educativas, deportivas, culturales y sociales que sostienen una vida comunitaria activa y diversa.

“Arroyito es progreso, identidad y un legado que se honra trabajando”
Durante su discurso, el intendente Gustavo Benedetti destacó la profundidad histórica del lugar y el rol de quienes impulsaron su desarrollo: “No se concibe que las diferencias puedan frenar el crecimiento. Ese es el ADN de nuestra ciudad: avanzar. En estos 247 años, nuestros padres, abuelos y vecinos hicieron mucho por Arroyito, y hoy nos toca honrar ese legado con trabajo.”
Recordó también el aporte de las distintas generaciones que dieron forma a la vida cultural, educativa y productiva local: “Arroyito marca distancia y avanza. En la cultura, el deporte, la educación, la producción. Todos somos referentes. Cada granito de arena cuenta”.
En varios pasajes, Benedetti puso en valor el crecimiento institucional de la ciudad y el reconocimiento a arroyitenses que dejaron huella a través de calles, edificios y espacios públicos que llevan sus nombres: “Este Arroyito sabe reconocer a su gente. No pasa en muchos lados. Tenemos más nombres que calles para nombrar, porque somos una ciudad de trabajo y oportunidades”.
Un llamado a seguir honrando el esfuerzo de quienes construyeron la ciudad
El intendente evocó momentos fundacionales, desde las primeras familias —Urquía, Roldán, Orellano, Ferreira, Goyenechea— hasta los procesos que marcaron hitos en el siglo XX, como la llegada del ferrocarril, la forestación, la creación de la Cooperativa CESPAL y el impulso industrial de Arcor.
“Quizás nos toca la tarea más fácil: honrar su legado. Pero tenemos el compromiso más grande: seguir haciéndolo crecer. Arroyito es nuestra patria chica. Podemos irnos lejos, pero Arroyito no se olvida”, dijo visiblemente emocionado.
En otro pasaje destacó la importancia del trabajo conjunto entre instituciones públicas, privadas y la comunidad, mencionando incluso iniciativas recientes como la plantación de 150 algarrobos donados por la familia Raimondi: “Así como la ciudad les devolvió a las familias, hoy nosotros le devolvemos vida a la ciudad”, enfatizó.
Arroyito hoy: una ciudad que late con fuerza
El acto también dedicó un momento a recordar cómo la ciudad pasó de ser un antiguo paraje de 220 habitantes en 1778 a transformarse en un polo productivo, educativo y cultural de la región. Con escuelas que nacieron incluso antes del primer gobierno local, un museo que preserva la memoria colectiva, una activa Casa de la Cultura y eventos culturales y deportivos de relevancia nacional, Arroyito sostiene su identidad sin perder su dinamismo.
Un aniversario para celebrar, pero también para reafirmar un compromiso
La ceremonia finalizó con un mensaje claro del intendente: “No olvidar es parte de seguir creciendo. Gracias por estar, por sentir Arroyito, por honrar a quienes nos trajeron hasta aquí. Sigamos haciendo grande esta ciudad”, invitó.
Arroyito celebró su cumpleaños 247 con emoción, historia viva y la convicción de que su mayor fortaleza sigue siendo su gente: la de ayer, la de hoy y la que continuará escribiendo el futuro de esta ciudad que crece sin perder sus raíces.