Premio Fraternidad 2025: un reconocimiento a quienes hacen de Luque una comunidad más solidaria
El Premio Fraternidad es una distinción que desde 2002 destaca a vecinos e instituciones cuyo compromiso y acciones contribuyen al bienestar común.

En el marco de la Fiesta del Reencuentro, celebrada este domingo 24 de noviembre en la Plaza 25 de Mayo, Luque volvió a honrar una de sus tradiciones más nobles: la entrega del Premio Fraternidad, una distinción que desde 2002 destaca, cada año, a vecinos e instituciones cuyo compromiso y acciones contribuyen al bienestar común.
El galardón —instituido por ordenanza en 2002— reconoce la labor desinteresada de quienes dedican tiempo, trabajo y valores para mejorar la vida de otros. Las postulaciones son realizadas por los propios vecinos, quienes elevan propuestas basadas en acciones concretas de solidaridad, heroísmo o servicio comunitario. Luego, el Concejo Deliberante define al o los distinguidos en función de los fundamentos presentados.
No es casualidad que Luque sea conocida como Capital de la Fraternidad, un título que refleja la esencia de esta iniciativa.
Menciones Especiales
En esta edición, recibieron un cálido reconocimiento Mirta Comba, Celio Grimaldi, Carlos Testa, Jorge Tello y Marcelo Domínguez, vecinos cuya dedicación y trabajo silencioso han sido fundamentales para acompañar a quienes más lo necesitan. Su entrega cotidiana es ejemplo de los valores solidarios que sostienen el tejido social de la comunidad.
Premio Fraternidad 2025: A.D.A.C.I.L.
El Premio Fraternidad 2025 fue otorgado a la Asociación de Apoyo Comunitario Integral Luque (ADACIL). Fundada en 1997, esta institución ha construido, con constancia y profundo compromiso, un espacio de contención y acompañamiento para niños y adolescentes de Luque. Su labor, generosa y sostenida, es un pilar para muchas familias de la localidad.
Un homenaje a las buenas acciones
La Ordenanza 862/2002 establece que este reconocimiento se otorga a personas o instituciones que demuestran una conducta caracterizada por la solidaridad, la ayuda al prójimo y la capacidad de actuar sin intereses materiales, incluso renunciando a beneficios personales por el bien de otros. Son gestos que, en ocasiones, implican esfuerzo, sacrificio e incluso riesgo, pero que dejan una huella profunda en la comunidad.
La nueva entrega del Premio Fraternidad celebra, una vez más, a quienes construyen un Luque más unido, generoso y comprometido. Porque los valores que sostienen a un pueblo se honran mejor cuando se transforman en acciones.