De Córdoba al interior: Arias Bazán expande su escuela de belleza y elige Río Primero como nuevo polo de formación
Con más de dos décadas de trayectoria en el mundo del maquillaje profesional y la formación en oficios, Alejandro Arias Bazán anunció la próxima apertura de una nueva sede de su Escuela de Belleza y Moda en Río Primero. En diálogo con este medio, repasó su historia, sus miedos iniciales, la fuerza de la intuición y el impacto social de enseñar un oficio con salida laboral real.

Hay decisiones que marcan un antes y un después. Para Alejandro Arias Bazán, una de ellas fue dejar un trabajo estable para apostar, sin red, por aquello que lo apasionaba. Corría el año 2003, el maquillaje profesional aún no vivía el auge actual y la incertidumbre era tan grande como el deseo. “Fueron varios momentos, pero el principal fue cuando decidí dedicarme absolutamente al maquillaje. Ahí dejó de ser un oficio y se convirtió en un proyecto de vida”, recuerda.
El miedo, admite, fue uno de los primeros grandes obstáculos. El temor a equivocarse, a no saber si el camino elegido era el correcto. Sin embargo, hubo algo más fuerte: la intuición. “En la vida hay que usar un don que todos tenemos. Yo hice uso de la intuición y confié”, afirma con convicción. Ese aprendizaje —escuchar la propia voz interior— se transformó con los años en una de las bases de su forma de enseñar.

A lo largo de su carrera, las experiencias se acumularon y fueron puliendo una mirada propia sobre la belleza y el trabajo creativo. Entre ellas, una permanece intacta en la memoria: su participación en el Buenos Aires Fashion Week, maquillando para el diseñador Pablo Ramírez en el Museo de los Inmigrantes. “Eso marcó mucho. No solo por el evento, sino porque ahí el miedo se desvaneció. Mientras más sabemos, vemos o vivimos, el miedo empieza a desaparecer”, reflexiona.
En un rubro competitivo y en permanente cambio, Arias Bazán eligió nunca pensarse en competencia. “Jamás trabajé para otros colegas, trabajo para quienes me eligen. Nunca creí que todo el mundo debía elegirme”, sostiene. Esa filosofía fue clave para construir una identidad sólida y auténtica, que hoy se traduce en una escuela con un sello propio, reconocida en el mercado cordobés y con más de 21 años de trabajo continuo.

La Escuela Arias Bazán se define como un espacio de emprendedores y oficios, donde la técnica es fundamental, pero no suficiente. “Desde que descubrí que podía vivir de lo que me gustaba, sentí la necesidad de contarlo y replicarlo”, explica. Su formación previa como publicista le permitió sumar una visión macro del mundo laboral: enseñar marketing, diferenciación, valores agregados y mentalidad emprendedora. “La técnica sola no alcanza. Hay que aprender a vender, a comunicar, a generar experiencias”, resume.
En un contexto donde la autoestima y el bienestar ocupan un lugar central, los oficios vinculados a la moda y la belleza se consolidan como una salida laboral concreta. “La gente busca mimos personales, experiencias. Estos oficios están pensados para potenciales clientas y clientes”, analiza. Y agrega que, frente a la duda, siempre hay alguien más ocupando ese lugar en el mercado: “No hay que dudar, hay que actuar”.

La expansión federal del proyecto responde a una idea que lo acompaña desde sus inicios: que personas del interior puedan formarse sin necesidad de trasladarse a la capital. Así nació el sistema de franquicias y, ahora, la elección de Río Primero como próximo destino. “Es una de las ciudades más importantes del interior, en una ubicación geográfica estratégica y un crecimiento sostenido”, destaca. La nueva sede fue planificada con estudios de mercado previos y expectativas altas sobre su impacto local.
Ese impacto no es solo económico. A lo largo de los años, Arias Bazán fue testigo de historias que dan sentido a su vocación docente: madres solteras que encontraron una forma de sostener su hogar, jubiladas que comenzaron por hobby y hoy generan ingresos, personas que reconstruyeron su autoestima a través de un oficio. “También somos una escuela con productos para situaciones de crisis. La gente viene a estudiar y a trabajar inmediatamente”, señala.

De cara al futuro, Alejandro no habla de metas cerradas, sino de escalones por subir. “Siempre hay algo nuevo por surgir. Este 2026 seguramente traerá nuevos proyectos”, anticipa. Sobre el maquillaje y los oficios de belleza, no imagina una revolución, sino una mayor presencia y consolidación: “Es una etapa de potenciar el mercado, de explotarlo”.
Antes de despedirse, deja un mensaje claro para quienes sienten la vocación, pero todavía dudan: “Seguí tu intuición, sin prejuicios y sin tanta vuelta. El tiempo se va a pasar igual, y si se pasa haciendo lo que más te gusta, ¿qué mejor que eso?”.
La invitación está hecha: Arias Bazán abre sus puertas en Río Primero, con la promesa de transformar pasión en trabajo y oficio en proyecto de vida.
Más información sobre los cursos e inscripciones: @ariasbazan.rioprimero