El dolor que cuida: Madres del Dolor llevaron su mensaje vial a la noche de Balnearia
A la salida de un boliche, y en el marco del show de Desakta2, Soledad Ruzafa y Romina Luna encabezaron la primera campaña de concientización vial en la localidad. Emoción, respeto juvenil y el apoyo de los artistas marcaron una jornada atravesada por el amor y la memoria.

Este jueves, la madrugada en Balnearia fue distinta. A la salida del boliche donde se presentó la banda Desakta2, no hubo solo música, luces y jóvenes regresando a casa: hubo palabras que interpelaron, abrazos sinceros y un mensaje profundo que buscó quedarse en ese instante decisivo que puede cambiarlo todo.
Soledad Ruzafa y Romina Luna, integrantes de Madres del Dolor, encabezaron la primera campaña de concientización vial realizada en ese contexto en la localidad. Conmovidas, firmes y con un mensaje claro, se acercaron a los jóvenes para pedirles algo simple y vital: que vuelvan a casa, que se cuiden, que no sean una estadística más.

“Estamos manteniendo la memoria de nuestros hijos vivos”, expresaron, con la voz quebrada, mientras recordaban lo fuerte que fue encontrarse con los amigos de Gaspar y Lisandro. “Fue terrible, lloramos mucho”, confesaron. La noche removió ausencias, pero también encendió una fuerza que las impulsa a seguir. “Espero que algún joven nos haya escuchado. Vamos a seguir, y vamos a seguir, y vamos a seguir”, afirmaron con convicción.
El mensaje se repitió una y otra vez, dicho con amor, sin reproches ni imposiciones: “A todos les dijimos con tanto amor: vayan despacio, mamá los espera”. Una frase simple, cargada de sentido, que resume el espíritu de la campaña y la razón de su lucha.
Las madres destacaron especialmente el respeto con el que fueron recibidas por los jóvenes, quienes escucharon atentamente y respondieron con gestos de empatía. “Con todo el amor que era para nuestros hijos, ahora se lo vamos a dar a los que quedaron, a los que podamos ayudar”, señalaron, transformando el dolor en acción solidaria.

La iniciativa también contó con el acompañamiento de los artistas Fer Olmedo y Joaco Martín, cantantes de Desakta2, cuya actitud fue subrayada por las madres. “Quiero destacar la humildad de estos chicos, de los dos. Sabían que íbamos a estar, se acercaron, nos escucharon, nos acompañaron. Es importante para nosotros, es tan importante”, remarcaron entre lágrimas.
El reclamo es claro y profundo: que los jóvenes vuelvan, que no se pierdan vidas por decisiones tomadas en segundos. “Los chicos no tienen que ser más un número de estadísticas. Tienen una vida, sueños, proyectos. Es un segundo que no piensan, y ahí es donde queremos estar nosotras”, expresaron. En ese segundo crucial, Madres del Dolor busca decir presente.
La jornada dejó una marca en Balnearia. No fue solo una campaña vial: fue un acto de amor, memoria y compromiso social. Una noche donde el silencio, las lágrimas y las palabras justas lograron lo que muchas veces no consiguen los carteles ni las sanciones: tocar el corazón y sembrar conciencia. Porque, como ellas repiten, alguien siempre espera del otro lado. Y volver, es lo más importante.