Frente a la parálisis de fondos nacionales, Villa Santa Rosa apuesta a un esquema público-privado para reactivar la obra pública
El intendente Daniel Kieffer cruzó las críticas de la oposición tras aprobarse una ordenanza clave. El Municipio financiará el 50% de una histórica obra de hormigón en calle 9 de Julio y los vecinos frentistas costearán la otra mitad con planes de hasta 24 cuotas.

En un escenario marcado por el severo ajuste fiscal del Gobierno nacional liderado por Javier Milei, que mantiene paralizados los fondos para infraestructura en todo el interior, el intendente de Villa Santa Rosa, Daniel Kieffer, encabezó este lunes una conferencia de prensa en el edificio municipal para anunciar un drástico cambio de estrategia en la gestión local.
Acompañado por su gabinete, el mandatario comunicó la aprobación por mayoría en el Concejo Deliberante —y con el rechazo de la oposición— de un esquema de financiamiento público-privado para levantar por completo la deteriorada carpeta asfáltica de la calle 9 de Julio, entre Caseros y Rivadavia, y construir una nueva calzada de hormigón.
El proyecto demandará una inversión total de 52 millones de pesos, de los cuales el Ejecutivo municipal absorberá el 50% y el costo total de las bocacalles, mientras que el 50% restante será afrontado por los 18 vecinos frentistas, abriendo un registro de oposición que estará disponible hasta el próximo viernes.

El anuncio de Kieffer no solo buscó dar respuesta al persistente reclamo de los vecinos por el estado de las calles, sino también salir al cruce de lo que calificó como “malas informaciones” instaladas por el arco opositor. Flanqueado por los secretarios Pablo Mentil (Desarrollo Humano), Julio Álvarez (Gobierno) y Nicolás Aichilli (Hacienda), el jefe comunal trazó un crudo diagnóstico de la realidad institucional que atraviesan los 427 municipios y comunas de la provincia de Córdoba.
“El régimen que viene imponiendo la Nación nos está llevando mal a todos los municipios; nos hemos visto afectados unos más que otros. Veníamos sin poder hacer obras dado que ‘no hay plata’, como ya se sabe”, enfatizó Kieffer, diferenciando la recaudación local por tasas, que se sostiene y se destina exclusivamente a garantizar los servicios de recolección diurna y nocturna, de los fondos extraordinarios para infraestructura que desaparecieron por completo.
Ante la extinción de herramientas históricas como los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) o el Fondo de Conmoción y Emergencia (FO.CO.M.), el intendente justificó la necesidad de implementar esta metodología cooperativa: “Hoy la Nación aspira a que nos manejemos con obras privadas, y sacar un crédito bancario para pavimentar una calle es imposible de pagar. Por eso salimos con esta propuesta público-privada, donde le pedimos a los vecinos que lo hagamos a medias”.

Los detalles de una obra estructural
El proyecto técnico prevé una intervención integral en una de las cuadras más extensas de la localidad donde se intervendrían 136 metros lineales que representan un total de 940 metros cuadrados de obra, sumando el cruce con la calle Ushuaia. No se tratará de una mera repavimentación asfáltica flexible —cuya vida útil promedia los 5 u 8 años y que en este sector ya cumplió un ciclo de dos décadas—, sino de una estructura definitiva de hormigón elaborado que garantiza una durabilidad de hasta 30 años, mayor luminosidad y revalorización inmobiliaria.
Los trabajos, que estiman un plazo de ejecución de un mes si las condiciones climáticas acompañan, incluirán la remoción completa de la carpeta actual, el recambio y encamisado de mangueras de servicios subterráneos para evitar roturas futuras, y la reconstrucción de los cordones dañados.
De los 52 millones de pesos que cuesta la obra, el Municipio aportará unos 30 millones (sumando su mitad y los 10 millones estimados de la bocacalle). Los 22 millones restantes se prorratearán entre los 18 frentistas de acuerdo a los metros lineales de sus terrenos.
Para facilitar el pago, el Ejecutivo diseñó un abanico de opciones que incluye:
- Un 15% de descuento para quienes abonen de contado (aplicable también mediante un convenio con la tarjeta Cordobesa del Banco de Córdoba en 6 cuotas sin interés).
- Un plan de 3 cuotas sin interés.
- Alternativas de financiación de 6, 12 y hasta 24 cuotas, las cuales contarán con una actualización regida por el índice del costo de los materiales de construcción.
El impacto político y el frente financiero local
La iniciativa reabrió el debate político en la localidad. Kieffer aclaró especialmente que el Municipio decidió absorber la mitad de los costos por tratarse de la reconstrucción de una arteria que los vecinos ya habían pagado en su momento, pero advirtió que para las futuras calles que se pavimenten por primera vez, el costo será del 100% a cargo de los beneficiarios. Asimismo, confirmó que el registro de oposición ya se encuentra abierto en la sede municipal y que, en caso de que los rechazos superen el 30% de los frentistas, la obra no se ejecutará, puesto que el Municipio carece de recursos propios para financiar la totalidad.
Para llevar tranquilidad sobre la transparencia de las cuentas públicas, el intendente repasó el destino de fondos previos. Detalló que el histórico FO.CO.M. de 130 millones de pesos asignado en 2024 y percibido a inicios de 2025 se agotó completamente en la pavimentación y adoquinado de arterias clave como Córdoba, San Martín, Deán Funes, y otras. “Hoy los fondos provinciales para obras no existen, y los municipios estamos esperando que se reactive el Fondo Federal para poder afrontar el pavimento”, admitió.
En la misma línea, clarificó que la reciente renovación del parque automotor (un camión comprado en Buenos Aires por 86 millones con crédito bancario, una caja volcable de 27 millones, una camioneta para el corralón de 20 millones y una ambulancia usada pero totalmente equipada adquirida a la cooperativa local en 10 cuotas de 4 millones) se financió con ingeniería contable propia y créditos, desmintiendo desvíos de partidas.

Proyecciones y el frente social: Gas y Educación
Hacia el final de su alocución, el mandatario santarroseño balanceó el complejo panorama del asfalto con dos noticias de alto impacto comunitario. Por un lado, anunció la aprobación en el Concejo de la tercera etapa de la red de gas natural: una obra de 4.400 metros con una inversión de más de 585 millones de pesos financiada a través del Banco de Córdoba en 48 cuotas, que ahora espera el aval de Ecogas para iniciar trabajos entre julio y agosto.
Por el otro, en el plano educativo y social, celebró la reciente habilitación del comedor del PAICor en el IPEM local, una gestión comunal iniciada en 2016 y postergada desde que la empresa constructora abandonara el edificio en 2017. El nuevo espacio ya asiste con raciones calientes a 204 alumnos (casi el 80% de la matrícula), solucionando un reclamo histórico de la comunidad educativa, mientras se gestiona ante la Provincia una solución de fondo para los graves problemas edilicios del establecimiento, estimados en más de mil millones de pesos.
Con este esquema de prioridades, Villa Santa Rosa busca dar un mensaje de previsibilidad y resiliencia institucional en tiempos donde la obra pública tradicional parece haber quedado archivada en los despachos nacionales.