Memoria que abraza y conciencia que interpela: nuevo encuentro por Lisandro y Gaspar en La Para
Las Madres del Dolor convocan a la comunidad el domingo 8 de marzo, a las 17.30 h, en el lago. Será una merienda compartida para recordar a los jóvenes y renovar el compromiso por la vida y la prevención.

La memoria vuelve a reunir a la comunidad de La Para. El domingo 8 de marzo, a las 17.30 h, el lago será escenario de un encuentro cargado de emoción y sentido: Las Madres del Dolor convocan a vecinos, amigos y especialmente a jóvenes para recordar a Lisandro y Gaspar, y para transformar el dolor en un mensaje urgente de conciencia.
La invitación es sencilla y profundamente simbólica: compartir una merienda, llevar el mate y escuchar música “para recordarlos como ellos eran”. Bajo el lema “Disfrutar también es cuidarse”, la convocatoria pone el foco en una advertencia que no pierde vigencia: el alcohol y otras sustancias, combinados con la velocidad, pueden cambiar destinos en cuestión de segundos.
En diálogo con este medio, Soledad Ruzzafa, mamá de Gaspar, expresó con claridad el espíritu que anima cada convocatoria: “Queremos seguir y seguir convocando gente y jóvenes. No queremos que sean expedientes o estadísticas nuestros hijos”. Sus palabras condensan el reclamo de tantas familias que, tras la pérdida, decidieron convertir el duelo en acción comunitaria.
La iniciativa no se detiene en el encuentro del domingo. Ruzzafa adelantó que el intendente de La Para, Víctor Piana, se comprometió a facilitar un espacio verde para crear “Los Seguimos Esperando”, un sitio de memoria viva donde cada madre que perdió a su hijo —sin importar el motivo— podrá plantar un árbol y cuidarlo día a día.

“Cada árbol representará a nuestros amados hijos que tanto extrañamos. Queremos plantar un árbol e ir a pasar un rato en el lugar”, explicó. La propuesta, aún en etapa inicial, busca convertirse en un punto de encuentro, reflexión y acompañamiento, donde el recuerdo no quede inmóvil sino que crezca, literalmente, con raíces en la tierra del pueblo.
Pero más allá del homenaje, el mensaje es directo y está dirigido a las nuevas generaciones. “Lo que necesitamos que entiendan los jóvenes es que en un segundo, el alcohol y la velocidad te quitan los sueños, las metas, los proyectos… y con ellos morimos los padres”, señaló Soledad, con una crudeza que no admite matices.
El lago, espacio habitual de recreación y encuentro, se transformará así en un ámbito de memoria compartida. No será un acto solemne ni distante, sino una reunión comunitaria donde el mate circulará como símbolo de cercanía y la música ayudará a evocar sonrisas, anécdotas y momentos felices.
En tiempos donde las cifras suelen imponerse sobre las historias, la convocatoria de Las Madres del Dolor recuerda que detrás de cada número hay nombres, abrazos pendientes y familias atravesadas por la ausencia. La comunidad de La Para tiene, una vez más, la oportunidad de acompañar, reflexionar y reafirmar que la prevención es una responsabilidad colectiva.
Porque recordar a Lisandro y Gaspar no es sólo mirar hacia atrás: es sembrar conciencia para que cada regreso a casa sea seguro y para que ningún sueño vuelva a truncarse en la ruta.