Arroyito suma tecnología y compromiso ambiental en su Fiesta Nacional Dulce Ciudad del País
Durante los días 13, 14 y 15 de febrero, el público encontrará códigos QR en los accesos y distintos puntos del predio para completar un formulario clave que permitirá medir la sostenibilidad del evento y fortalecer el desarrollo turístico local.
La fiesta no solo celebra el sabor y la identidad de Arroyito: también apuesta a mirar hacia el futuro. En esta nueva edición de la Fiesta Nacional Arroyito Dulce Ciudad del País, que se desarrollará el 13, 14 y 15 de febrero con entrada libre y gratuita en las costas del Xanaes, la organización incorporó una herramienta innovadora para medir el impacto ambiental y turístico del evento.
En los accesos y en distintos sectores del predio, vecinos y visitantes encontrarán códigos QR que podrán escanear desde sus teléfonos celulares. Al hacerlo, accederán a un formulario breve cuya información será fundamental para evaluar indicadores de sostenibilidad, movilidad, consumo y experiencia general.
La propuesta busca involucrar directamente al público en la construcción de una ciudad más consciente y preparada para el crecimiento turístico. Cada respuesta aportará datos que permitirán planificar futuras ediciones con criterios más eficientes, responsables y alineados con estándares ambientales actuales.
Desde la organización remarcan que la participación ciudadana es clave. No se trata solo de disfrutar de los espectáculos, los sabores y las propuestas culturales que distinguen a la fiesta, sino también de asumir un rol activo en el desarrollo local.
La incorporación de esta herramienta digital refleja un cambio de paradigma: las grandes celebraciones ya no se miden únicamente por la cantidad de asistentes, sino también por su impacto social y ambiental. En ese sentido, Arroyito da un paso importante al integrar tecnología, conciencia ecológica y planificación estratégica.
Mientras las costas del Xanaes se preparan para recibir a miles de personas, la invitación es clara: disfrutar, celebrar y también participar. Porque cuando una comunidad se involucra en el cuidado de su entorno y en la proyección de su turismo, la fiesta trasciende el escenario y se convierte en una construcción colectiva.