17/05/2026

Cuando la medicina es un acto de amor: Oncativo distinguió al Dr. Mario Luis Galetto

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El Concejo Deliberante declaró de Interés Municipal la trayectoria y la labor social y sanitaria del histórico pediatra, quien durante 46 años acompañó el crecimiento y la salud de generaciones de niños de la ciudad.

Hay personas que no solo eligen una profesión, sino una forma de cuidar la vida. En Oncativo, ese nombre tiene rostro, historia y una bata blanca que guarda miles de recuerdos: el Dr. Mario Luis Galetto. Con un reconocimiento cargado de emoción y gratitud, el Concejo Deliberante de la ciudad declaró de Interés Municipal su trayectoria y su labor social y sanitaria como médico pediatra, en homenaje a 46 años de servicio ininterrumpido a la comunidad.

Por su consultorio pasaron recién nacidos, niños que dieron sus primeros pasos, adolescentes en pleno crecimiento, y también madres y padres que llegaron con dudas, miedos y esperanzas. En cada encuentro encontraron algo más que un diagnóstico: escucha atenta, compromiso humano y esa palabra justa que siempre tranquiliza.

El reconocimiento institucional expresa el agradecimiento de toda la ciudad a una carrera construida con vocación, honestidad y amor profundo por la infancia. No es solo una distinción formal: es el abrazo simbólico de una comunidad que creció bajo su cuidado.

Con la humildad que lo caracteriza, el Dr. Galetto compartió unas palabras que reflejan su manera de entender la medicina y la vida: “Que me tengan confianza, porque uno se brinda todo lo que más puede y trata de ser lo más honesto posible”, expresó, consciente de que el ejercicio profesional está hecho de “errores y aciertos, pero siempre intentando hacer lo mejor que uno puede”. Y agregó una frase que resume su vocación: “Además, hacer lo que a uno le gusta”.

El Concejo Deliberante destacó especialmente su dedicación incondicional al cuidado de la niñez y de toda la comunidad de Oncativo, reconociendo no solo su rol médico, sino su enorme aporte social, silencioso y constante a lo largo de más de cuatro décadas.

En tiempos donde la prisa parece imponerse, la historia del Dr. Mario Galetto recuerda que la medicina también se ejerce con tiempo, con cercanía y con humanidad. Su legado no se mide solo en años de servicio, sino en generaciones enteras que hoy crecen sanas gracias a una vocación que eligió, desde el primer día, ponerse al servicio de la vida.

El autor:

El Diario del Pueblo

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