Peligro en la escuela Capitán Ardiles: padres reclaman seguridad vial ante el caos de tránsito y camiones
Familias de la institución de Río Primero denuncian la ausencia de inspectores del ERIC y Guardia Urbana en los horarios de salida. Mientras otros colegios cuentan con el servicio, aquí los niños deben esquivar vehículos de gran porte.
La salida escolar en la Escuela Capitán Ardiles de Río Primero se ha transformado en un escenario de tensión y riesgo diario. Padres de la comunidad educativa manifestaron su profunda preocupación ante la falta de personal del ERIC (Ente Regional Intermunicipal de Control) y de la Guardia Urbana para ordenar el flujo vehicular. El reclamo surge por la desprotección que sienten los alumnos en comparación con otros establecimientos de la localidad que sí cuentan con este servicio, dejando a los niños de la “Ardiles” expuestos a un tránsito pesado que no distingue horarios escolares.
Una “zona liberada” al tránsito pesado
El principal factor de riesgo radica en la naturaleza de los vehículos que circulan por el sector. Lejos de ser un tránsito exclusivamente barrial, la zona registra un paso constante de camiones y vehículos de gran porte. En las horas pico, la mezcla de familias a pie, motocicletas y transporte de carga genera un cuello de botella donde la seguridad de los menores queda librada al azar.
“No es solo el auto del vecino que busca a su hijo; acá pasan camiones que tapan la visual y hacen que cruzar la calle sea una misión imposible”, comentó una madre que, como tantas otras, debe improvisar de “inspectora” para que sus hijos puedan llegar a la vereda de enfrente sin peligro.
Al trasladar el reclamo a las autoridades, las familias se encontraron con respuestas que no hicieron más que alimentar la incertidumbre. Según informaron los padres, se adujo que actualmente el ERIC no cuenta con el personal suficiente para cubrir todos los puntos educativos de la ciudad.
La postura oficial y el compromiso de revisión
Ante la consulta de El Diario del Pueblo, fuentes municipales ofrecieron una visión técnica diferente. Explicaron que la calle donde se ubica el establecimiento posee, según sus registros, un flujo vehicular mínimo en comparación con otras escuelas situadas sobre avenidas o arterias principales de la localidad, donde la presencia del ERIC se considera “imprescindible”.
No obstante, y tras la insistencia de la comunidad educativa, las autoridades se comprometieron a analizar nuevamente la situación. Reconocieron que la seguridad de los niños es una prioridad y aseguraron que buscarán una solución técnica o de personal para restablecer el orden en los horarios de ingreso y egreso.