Golpe a la caza ilegal en el norte cordobés: secuestran carne y cuero de puma en un campo de La Quinta
Un joven de 27 años fue detenido tras un allanamiento en zona rural del departamento Río Primero. La Policía incautó 15 kilos de carne de puma, el cuero completo del animal y tres armas de fuego. Interviene la Fiscalía de Córdoba.

En un operativo conjunto que puso en el centro de la escena la problemática de la caza furtiva en la región, personal de la División Investigaciones y División Capilla Dolores de la Dirección Patrulla Rural Noreste, junto a efectivos de Policía Ambiental, concretó este 26 de febrero un allanamiento positivo en zona rural de La Quinta, departamento Río Primero.
El procedimiento, ordenado por la Justicia, culminó con el secuestro de 15 kilogramos de carne de puma y el cuero completo del animal, además de tres armas de fuego: una escopeta semiautomática calibre 20, una escopeta calibre 16 y una carabina calibre 22 con mira telescópica. En el lugar fue detenido un hombre de 27 años, quien quedó a disposición de la Fiscalía de Distrito II Turno 5, desde donde se ordenó su traslado a la comisaría de La Puerta.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una tensión histórica en las zonas rurales del norte provincial: la convivencia entre la actividad humana y la fauna silvestre. El puma, especie emblemática del monte cordobés, se encuentra protegido por la legislación ambiental vigente, y su caza constituye un delito. Desde los organismos de control insisten en que la persecución y muerte de estos animales no solo afecta el equilibrio natural, sino que también impacta en la biodiversidad regional.


Fuentes vinculadas al procedimiento señalaron que el trabajo articulado entre Patrulla Rural y Policía Ambiental permitió reunir los elementos probatorios necesarios para solicitar la orden judicial. El resultado del allanamiento fue considerado “contundente” por los investigadores.
En las comunidades rurales del departamento Río Primero, donde la relación con el entorno es parte de la identidad cotidiana, este tipo de hechos genera reacciones diversas: desde la preocupación por la seguridad del ganado hasta el llamado a reforzar prácticas responsables y ajustadas a la ley. Especialistas remarcan que existen canales formales para denunciar la presencia de fauna silvestre y que cualquier intervención debe estar regulada por las autoridades competentes.


La detención y el decomiso no solo representan un avance en una causa judicial concreta. También envían un mensaje claro sobre el compromiso institucional en la protección de los recursos naturales del norte cordobés. En una región donde el monte aún respira y define el paisaje, la preservación de la fauna no es un asunto menor: es parte del patrimonio común y de la responsabilidad colectiva que sostiene a la comunidad.
