13/04/2026

Tras 12 años de espera, comenzó el juicio por el caso de Matheo Gómez y su familia vuelve a pedir justicia

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El proceso judicial busca esclarecer las graves lesiones que sufrió el niño cuando tenía apenas dos meses de vida. La causa, que involucra a su madre como principal acusada, llega finalmente a juicio después de más de una década.

Después de doce años de espera, el caso de Matheo Gómez volvió a ocupar el centro de la escena judicial. Este miércoles 4 de marzo comenzaron las audiencias del juicio que intenta determinar responsabilidades por las graves lesiones que sufrió el niño santarroseño cuando tenía apenas dos meses de vida, en un hecho ocurrido en marzo de 2014 y que dejó secuelas permanentes en su salud.

La causa, que tiene como acusada a su propia madre, llega ahora a una instancia clave tras más de una década de investigación y reclamos por parte de su familia, que desde entonces se ha hecho cargo de su crianza y tratamiento.

Un caso que marcó una vida

Según consta en el expediente, el bebé ingresó en 2014 al Hospital de Niños con múltiples lesiones de extrema gravedad: doble fractura de cráneo, desprendimiento de retina, lesiones hepáticas y un cuadro neurológico que lo dejó con encefalopatía crónica no evolutiva.

El pequeño permaneció 15 días en coma inducido mientras los médicos intentaban estabilizarlo. El diagnóstico final confirmó que las secuelas serían irreversibles. Hoy, Matheo vive con severas limitaciones motrices y cognitivas: no puede caminar ni hablar y requiere cuidados permanentes.

Los informes médicos, pericias y evaluaciones del comité de maltrato infantil del hospital forman parte de las pruebas incorporadas al expediente judicial.

El testimonio de la familia

Desde entonces, Matheo quedó bajo el cuidado de su tía, Mariela Gómez, quien junto a su familia asumió la crianza y el acompañamiento diario del niño.

La mujer expresó su frustración por los años de espera y cuestionó el pedido de un juicio abreviado que contemplaría una pena de tres años de prisión excarcelable.

“Después de doce años pidiendo justicia, nos parece totalmente injusto que se pretenda una pena mínima. Las pruebas sobran y Matheo quedó condenado de por vida a una silla de ruedas”, sostuvo.

Mariela también señaló que la gravedad de las lesiones fue confirmada por especialistas y peritos médicos. Según explicó, los profesionales concluyeron que el cuadro clínico del bebé no sería compatible con una simple caída accidental.

Un largo camino judicial

La causa tuvo distintas instancias a lo largo de los años. En el inicio de la investigación intervino la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), y la madre del niño llegó a permanecer detenida durante algunos días mientras avanzaban las primeras actuaciones.

Con el paso del tiempo, el proceso judicial avanzó lentamente entre pericias, testimonios y reconstrucciones del hecho, hasta llegar finalmente a la instancia de juicio oral.

Durante este período, la familia de Matheo continuó con su rehabilitación, terapias y tratamientos médicos, en un proceso que —según describen— ha requerido un enorme esfuerzo emocional y económico.

Un reclamo que trasciende lo judicial

El caso generó fuerte impacto en el entorno cercano de la familia y en sectores de la comunidad que han acompañado el pedido de justicia a lo largo de los años.

Para quienes siguen la causa, el juicio representa no solo la posibilidad de esclarecer lo ocurrido, sino también de cerrar un largo capítulo de incertidumbre.

“Nosotros no buscamos odio ni venganza”, expresó Mariela. “Lo único que pedimos es que se investigue con responsabilidad y que, si se comprueba la responsabilidad de la persona acusada, se dicte la condena correspondiente”.

A la espera del veredicto

El proceso judicial continúa con las audiencias y la presentación de pruebas ante el tribunal. En los próximos días se esperan los alegatos finales, instancia tras la cual se conocerá la resolución del caso.

Mientras tanto, la familia de Matheo insiste en que el juicio representa una oportunidad para que la historia del niño no quede en el silencio.

Doce años después de aquel episodio que cambió su vida para siempre, el reclamo sigue siendo el mismo: que la justicia determine responsabilidades y que lo ocurrido con Matheo no quede impune.

El autor:

El Diario del Pueblo

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