“Hoy necesitás tres jubilaciones para pagar un geriátrico”: la dura radiografía social del intendente de Arroyito
Una frase que duele… y describe una realidad. La definición del intendente de Arroyito, Gustavo Benedetti, no es solo una declaración política: es el reflejo de una crisis silenciosa que golpea de lleno a los adultos mayores y a sus familias.
El jefe comunal de la Dulce Ciudad puso en palabras lo que muchos ven a diario pero pocos logran dimensionar: el deterioro del poder adquisitivo de los jubilados y el crecimiento de una demanda social que, según describió, ya es “explosiva”.
El rostro humano detrás de la crisis
“Detrás de cada abuelo hay una familia, una historia y una necesidad”. La frase resume el enfoque que el Municipio intenta sostener frente a un escenario cada vez más complejo. Con un PAMI que arrastra hasta cinco meses de atraso en pagos, el sistema de salud local quedó al límite.
El Hospital Municipal de Arroyito pasó a ser el principal sostén para cientos de afiliados que no encuentran respuesta en el sector privado. Intervenciones costosas, tratamientos prolongados y cirugías —como prótesis de cadera— se vuelven casi imposibles de cubrir con los valores actuales.
“Si te pagan entre 100.000 y 150.000 pesos por abuelo, es inviable sostener terapias complejas”, explicó Benedetti.
De una jubilación a tres: el dato que encendió alarmas
La comparación es tan simple como impactante:
- Hace dos años: una jubilación alcanzaba para pagar un geriátrico
- Hoy: se necesitan tres jubilaciones para acceder a uno de mediana calidad
El dato no solo grafica la inflación, sino también el profundo cambio en la calidad de vida de los adultos mayores. En muchos casos, las familias deben reorganizarse, endeudarse o asumir cuidados domiciliarios sin recursos suficientes.
Luz bajo presión: la salida de emergencia
La crisis no se limita a la salud. También golpea en los servicios básicos.
Ante facturas de electricidad que pueden superar los 300.000 pesos, el Municipio implementó una medida inédita en la región: medidores prepagos de energía.
El sistema permite cargar crédito de manera anticipada, evitando deudas acumuladas y cortes de suministro. “La boleta tradicional te lleva al corte en pocos meses. Es una trampa de la que después no podés salir”, advirtió el intendente.
Obras, educación y una gestión bajo tensión
En paralelo a la emergencia social, el Municipio intenta sostener el desarrollo:
- Avanza la autovía hacia San Francisco, con un nuevo enlace proyectado
- Se finalizó la Escuela Proa mediante una empresa municipal, tras el abandono de obras privadas
- Se mantiene el ritmo de infraestructura con apoyo provincial
“Córdoba no se ha detenido y eso también nos beneficia”, destacó Benedetti.
El posicionamiento político: una grieta dentro del radicalismo
En el plano político, el intendente fue tajante. Marcó distancia con sectores del radicalismo que acompañan al gobierno nacional de La Libertad Avanza: “El radical auténtico no puede estar defendiendo este modelo”, afirmó, dejando en evidencia una interna cada vez más visible dentro del partido.
Una crisis que interpela a toda la comunidad
Lo que ocurre en Arroyito no es un caso aislado. Es el reflejo de una realidad que se repite en muchas ciudades del interior.
Adultos mayores que no llegan a fin de mes.
Familias que hacen malabares para cuidar a sus padres.
Municipios que absorben lo que el sistema ya no cubre.
La frase que abrió la discusión —“tres jubilaciones para un geriátrico”— no es solo un dato económico: es una alerta social.
Lo que está en juego no es solo el poder adquisitivo, sino la dignidad de quienes construyeron la comunidad.
En un contexto de incertidumbre, la pregunta que queda flotando es tan incómoda como urgente:
¿quién cuida hoy a quienes nos cuidaron toda la vida?