Río Primero baila en la apertura del Festival de Jesús María y lleva su identidad al escenario mayor del país
Carla Orellano y Nicolás Boaglio, integrantes del ballet municipal Estampas de Mi Patria, representan a la localidad en la apertura televisada del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, tras meses de intenso trabajo y una convocatoria que reconoce el talento del interior cordobés.

Cuando el clarín anuncia el comienzo del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, no solo se inaugura una noche de música y tradición: también se abren las puertas a las historias que llegan desde cada rincón de la provincia. Este año, entre esas historias está la de Río Primero, representada con orgullo por la pareja de baile conformada por Carla Orellano y Nicolás Boaglio, integrantes del ballet municipal Estampas de Mi Patria.
La participación no es casual ni improvisada. Según explicó el director del ballet, Pablo Andreani, el camino comenzó en octubre pasado, cuando Estampas de Mi Patria fue convocado a participar del Festival Adentro, un evento que se realiza por segundo año consecutivo en Jesús María y que reúne a ballets de toda la provincia. “Esa noche compartimos escenario con artistas como Paquito Ocaño, que luego forman parte del Festival grande”, recordó.
En ese mismo encuentro también participó el ballet Coraje de Tradiciones, uno de los cuerpos estables encargados de las aperturas oficiales del festival mayor. Para la edición 2026, bajo la dirección de Ana Mazzi, Coraje de Tradiciones tuvo a su cargo las aperturas de las noches del 8 al 13 de enero, y decidió convocar a bailarines destacados de los ballets que habían sobresalido en el Festival Adentro.
Fue allí donde Río Primero volvió a decir presente. “Nos pidieron designar una pareja que representara al ballet, porque el espacio en el escenario es reducido”, explicó Andreani. La elección recayó en Carla y Nicolás, quienes pasaron a integrar un grupo especialmente conformado junto a alumnos de Coraje de Tradiciones y bailarines de Malagueño y Carlos Paz.
El desafío fue tan grande como exigente. Desde mediados de noviembre, los ensayos se multiplicaron: jornadas nocturnas en Jesús María que se extendían hasta la madrugada, y fines de semana completos dedicados a pulir cada detalle. La coreografía incluyó zamba y chacarera tradicionales del festival, además de un impactante show de malambo con boleadoras, rebenques y otros elementos que resaltan la fuerza del folclore argentino.
La experiencia no terminó con la apertura. Además de protagonizar el inicio televisado del festival, la pareja y el grupo de bailarines acompañaron a artistas de primer nivel a lo largo de las noches, compartiendo escenario con figuras como Lázaro Caballero, Christian Herrera, Campedrinos, Destino San Javier, Lautaro Rojas y Los Nocheros, entre otros.
“Estamos muy contentos, porque se les dio un destaque importante a los chicos dentro de la coreografía y se formó un gran grupo de trabajo”, expresó Andreani, quien también agradeció el apoyo del Municipio de Río Primero y la confianza de Ana Mazzi en los bailarines locales.
La presencia de Carla Orellano y Nicolás Boaglio en uno de los escenarios más emblemáticos del país no solo es un logro personal y artístico: es también un reconocimiento al trabajo silencioso que se construye día a día en los talleres, salones y espacios culturales del interior.
Río Primero, una vez más, demostró que su identidad también se baila, se siente y se proyecta al país entero cuando su gente tiene la oportunidad de mostrar lo que sabe hacer.