Schiaretti no da la fecha de los comicios pero todo apunta a que podrían ser en junio
La fecha posible que resuena con más fuerza y a la que se aferran los candidatos del PJ es el 25 de junio. El gobernador es quien tiene la potestad de definir el llamado a elecciones pero espera las candidaturas de Juntos por el Cambio, que no mueve sus cartas a la espera de la confirmación de Schiaretti.
Por ahora todo lo que se sabe es que el intendente de Córdoba, Martín Llaryora, será el candidato de Hacemos por Córdoba para suceder en la gobernación a Schiaretti.
Llaryora está recorriendo cada Departamento en busca del apoyo de los Intendentes que pegarán sus comicios municipales a los provinciales como muestra de apoyo al candidato.
La discusión por la re re parece haber quedado en el olvido, o al menos se volverá a plantear rn la Legislatura cuando vuelva a sesionar en febrero, pero el oficialismo entiende que es muy alto el costo político de dar marcha atrás en la ley aprobada en 2016, por lo que los mandatarios con dos períodos consecutivos no podrán volver a postularse.
Schiaretti puede decidir la fecha de las elecciones provinciales, dentro una ventana de tiempo establecida por el código electoral provincial: entre 60 y 180 días antes de la asunción del nuevo gobernador, que se producirá el 10 de diciembre de 2023.
Sin modificar la ley electoral, el gobernador puede establecer el día de votación, entre el domingo 18 de junio y el 8 de octubre.
Como el 18 de junio es el Día del Padre, si la estrategia del PJ cordobés es despegar lo más posible los comicios locales de los nacionales, es probable que en Córdoba se elija gobernador el domingo 25 de junio.
Hay otro dato legal que no menor: el gobernador debe anunciar el cronograma electoral con 90 días de anticipación al día de votación.
Es decir, que en el supuesto caso de que se votara el 25 de junio, Schiaretti tiene plazo hasta el 24 de marzo próximo para oficializar la fecha.
Si la decisión fuera adelantar los comicios para mayo, cuestión menos probable, antes se debería modificar el Código Electoral. El oficialismo no tendría problemas –porque como ocurrió en 2019– le sobran los votos en la Legislatura para impulsar este cambio.
Aunque en este caso, el gobernador debería oficializar la fecha en febrero, si la elección fuera en mayo.