El fuego, la tradición y el talento femenino encendieron el Arena Monte Cristo
El Certamen Provincial de Mujeres Asadoras de Cabritos reunió a participantes de distintos puntos de Córdoba en una jornada que celebró la gastronomía, la cultura popular y el rol protagónico de las mujeres en una tradición profundamente identitaria.

El sábado, el Arena Monte Cristo se transformó en el corazón de una celebración que conjugó sabores, música y encuentro comunitario. Allí se llevó adelante el Certamen Provincial de Mujeres Asadoras de Cabritos, un evento que puso en valor la gastronomía regional y, al mismo tiempo, visibilizó el talento, la dedicación y la pasión de mujeres que mantienen viva una de las tradiciones más arraigadas de la provincia.
Desde las primeras horas, el predio fue escenario de aromas intensos, fogones encendidos y una energía compartida entre asadoras, fogoneras y público. Llegadas desde Las Saladas, Parque Siquiman, Agua de Oro, Quilino y Monte Cristo, las participantes demostraron que el saber culinario transmitido de generación en generación también se construye desde la igualdad, el reconocimiento y la oportunidad de ocupar nuevos espacios.

La jornada fue acompañada por una nutrida propuesta cultural. La música en vivo dijo presente con las actuaciones de Sergio Urán, Máximo Bié, Tito Alegre y Miguel Díaz, además de grupos folclóricos que aportaron ritmo y emoción a lo largo del día. Por la tarde, vecinos y visitantes recorrieron la feria de artesanos y emprendedores locales, el stand del Punto Mujer y una variada oferta gastronómica con carros food truck, consolidando un paseo pensado para toda la familia.
El momento de los reconocimientos tuvo un punto alto con la consagración de Yanina Pérez y Marliane Mezquita, representantes de Quilino, quienes se alzaron con el primer puesto del certamen, recibiendo el aplauso y la admiración del público por su trabajo y compromiso.

Ni siquiera la lluvia logró opacar el espíritu festivo. Cerca de las 22:00 h, un chaparrón obligó a trasladar las actividades al interior del Arena, pero lejos de dispersarse, la gente esperó y acompañó, manteniendo intacto el entusiasmo hasta el cierre.
El Certamen Provincial de Mujeres Asadoras de Cabritos dejó mucho más que un resultado: reafirmó el valor de los espacios de encuentro, fortaleció la identidad cultural y mostró a una comunidad que celebra sus tradiciones con mirada inclusiva y colectiva. Monte Cristo volvió a demostrar que, cuando hay compromiso y participación, cada evento se convierte en una oportunidad para llenar de vida y sentido los espacios compartidos.


