29/04/2026

Un festival que crece con su gente: el balance del intendente Diego Carballo tras dos noches históricas

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Con emoción, autocrítica y mirada de futuro, el intendente de Villa del Rosario realizó un balance altamente positivo de las dos primeras noches del Festival Nacional de Folclore en el Agua 2026. Destacó el trabajo colectivo, la respuesta del público y un “quiebre” organizativo que marca un antes y un después para uno de los eventos culturales más importantes de la región.

Al finalizar la segunda noche del Festival Nacional de Folclore en el Agua, el cansancio era visible, pero también la satisfacción. Diego Carballo, intendente de Villa del Rosario, tomó unos minutos para hacer un balance que fue mucho más que un repaso de cifras o logística: fue una radiografía del esfuerzo colectivo detrás de un festival que no deja de crecer.

“Estas dos primeras noches se han vivido como un verdadero y rotundo éxito”, afirmó, sin perder de vista que aún quedaba por delante la tradicional noche del pueblo, gratuita y multitudinaria. Para el jefe comunal, el resultado no fue casual: es la consecuencia directa de un trabajo sostenido que comenzó meses atrás. “Todo lo que estaba proyectado y planificado desde marzo se cumplió”, subrayó.

En ese camino, Carballo hizo un reconocimiento explícito al rol de los medios y comunicadores locales y regionales. “Son ustedes los que nos permiten llegar a nuevos públicos”, dijo, remarcando que la difusión también es parte del crecimiento cultural de la ciudad. Una mirada que entiende al festival como un proyecto compartido, donde cada actor cumple un rol fundamental.

La emoción apareció cuando habló de la respuesta del público. La nueva escenografía, los cambios visuales y la apuesta estética generaron impacto. “Una cosa era verlo en un render y otra muy distinta fue llegar y encontrarse con ese escenario. Realmente impactante”, reconoció. Salir de una estructura que llevaba años no fue sencillo, y por eso agradeció especialmente a comerciantes, empresas y publicitantes que confiaron en la propuesta innovadora.

Un detalle no menor fue el orgullo por el talento local. Parte clave de la puesta en escena audiovisual estuvo a cargo de un profesional de Villa del Rosario, formado en cinematografía y miembro del equipo de trabajo municipal. “Tenemos todo acá, no necesitamos ir a buscar nada afuera”, señaló Carballo, destacando el valor de apostar por los recursos humanos de la propia comunidad.

Detrás del brillo del escenario, el intendente puso el foco en lo invisible: el equipo de gestión, la Comisión de Turismo, los vecinos, los artistas locales, los gastronómicos. “El resultado es parte de todos”, dijo, sintetizando una idea que atraviesa todo el festival: nadie lo hace solo.

Lejos de conformarse, Carballo admitió que la vara quedó alta. Incluso antes de que termine la edición 2026, ya hubo reuniones para evaluar errores, corregir detalles y pensar mejoras. “No solo miramos lo que hay que corregir, sino cómo implementar cosas nuevas para el año que viene”, explicó. La cercanía de los 60 años del festival aparece como un horizonte que impulsa a redoblar la apuesta.

Otro cambio que destacó fue el horario de apertura. Abrir las puertas a las 20 horas dio resultado: la gente llegó temprano y se apropió del predio desde el inicio. “Eso también había que cambiar, y funcionó”, afirmó.

Convencido del camino elegido, Carballo no dudó en afirmar que el Festival Nacional de Folclore en el Agua es hoy uno de los mejores de la provincia. No como una expresión de deseo, sino respaldado por la opinión de artistas de primer nivel que recorren escenarios de todo el país y reconocen la calidad del evento.

Consultado sobre los sueños, fue claro: esta edición marcó un quiebre necesario. “Logramos equiparar nuestra estructura y organización a los grandes festivales. Este es un paso hacia lo que viene”, aseguró, con la certeza de que el crecimiento no se detiene.

Con una noche más por delante, el mensaje final fue una invitación abierta: disfrutar, participar y sentirse parte. Porque en Villa del Rosario, el festival no es solo un espectáculo: es identidad, trabajo colectivo y una celebración que año tras año reafirma el valor de la cultura como punto de encuentro de toda la comunidad.

El autor:

El Diario del Pueblo

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