Arroyito superó los $500 millones en movimiento económico con la 4ª Fiesta Nacional “La Dulce Ciudad del País”
Con más de 17 mil visitantes y un 99 % de ocupación hotelera, el evento consolidó a la ciudad como uno de los grandes polos turísticos y productivos del interior cordobés.

La cuarta edición de la Fiesta Nacional “Arroyito, la Dulce Ciudad del País” dejó algo más que postales festivas en las Costas del Xanaes: generó un movimiento económico superior a los 500 millones de pesos y confirmó que, cuando la cultura y la producción local se articulan, el impacto trasciende el escenario.
Durante el fin de semana XXL, más de 17 mil personas llegaron a Arroyito, atraídas por una propuesta que ya es marca registrada de la ciudad. La convocatoria masiva no solo reafirmó el perfil festivo de la Capital Nacional de la Dulzura, sino que activó cada engranaje de su economía.

Los números hablan por sí solos. Más de 80 emprendedores, comercios y pymes ofrecieron sus productos; más de 200 personas generaron mano de obra directa e indirecta; y más de 100 agentes municipales, de distintas áreas, trabajaron de manera coordinada para garantizar el desarrollo del evento. A eso se sumó el acompañamiento de más de 80 sponsors, junto al Gobierno de la Provincia, la Agencia Córdoba Turismo y la Fundación Banco de la Provincia de Córdoba.
En los escenarios, más de 100 artistas —entre músicos, cantantes y bailarines— dieron vida a una programación diversa que convocó a públicos de todas las edades.


El impacto también se sintió en el sector turístico y comercial. Con un 99 % de ocupación hotelera, Arroyito debió derivar visitantes a localidades vecinas. Restaurantes, estaciones de servicio, bares, kioscos y despensas trabajaron al máximo de su capacidad. Cuatro instituciones locales, además, generaron ingresos a través de la gestión de los estacionamientos, sumando un beneficio directo a la comunidad.
Un dato no menor es que el ciento por ciento de la organización, logística, infraestructura y técnica fue realizada con proveedores locales. Esto significó que la inversión pública y privada retornara directamente a la economía arroyitense, fortaleciendo el entramado productivo de la ciudad. Todo ello bajo un enfoque sustentable y con fuerte compromiso ambiental.

Desde el Gobierno Municipal destacaron que la fiesta no fue únicamente una celebración cultural, sino una política concreta de desarrollo: inversión que quedó en la ciudad, empleo, consumo y posicionamiento estratégico como destino turístico del interior provincial.
Arroyito no solo celebró su identidad dulce; demostró que la planificación, el trabajo conjunto y la apuesta por lo propio pueden traducirse en crecimiento real. La 4ª edición de “La Dulce Ciudad del País” dejó en claro que cuando una comunidad se une detrás de un proyecto, el resultado no es solo una fiesta exitosa, sino una ciudad que avanza con paso firme hacia el futuro.
