16/12/2025

Carrilobo: astronomía, radio y una comunidad que mira al cielo

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Una historia de pasión familiar, ciencia y conexión que sigue creciendo.

En Carrilobo, la pasión por el cielo dejó de ser un interés individual para transformarse en un movimiento comunitario. El protagonista es Pablo Rinaldi, impulsor del Club de Astronomía local y profesor del nuevo Taller Municipal de Astronomía. Pero no está solo: lo acompaña su hija Emma, de 13 años, quien comparte con él el entusiasmo por las estrellas, las constelaciones y los misterios del universo.

La vocación de Emma asomó temprano. Al finalizar la escuela primaria, cuando a los egresados se les preguntó qué querían ser, no dudó: “Astrónoma”. Ya en primer año de la secundaria, se inscribió en las Olimpíadas de Astronomía. Padre e hija comenzaron entonces un camino de estudio, lecturas y capacitación, acompañados por un telescopio que su mamá les regaló para afianzar sus observaciones.

De esa dinámica familiar nació la idea de crear el Club de Astronomía de Carrilobo, un espacio abierto para que vecinos de todas las edades pudieran acercarse, aprender y vivir experiencias bajo el cielo. Con charlas en escuelas urbanas y rurales, jornadas de observación y actividades abiertas al público, el club pronto se convirtió en un punto de encuentro tan educativo como inspirador. Para muchos niños, fue la primera vez que vieron el universo a través de un telescopio.

El crecimiento fue tal que este año se propuso a la Municipalidad la creación del Taller Municipal de Astronomía. Con el apoyo del intendente Leonardo Clara, se inició el dictado para niños y adultos, logrando una notable convocatoria. “Se empezó a ver el cielo de otra manera”, resume Pablo.

Una antena casera, un curso inesperado y un nuevo universo

Entre las actividades surgió la necesidad de contar con handies para comunicarse en zonas sin señal. Esto llevó a Pablo y a Emma a interiorizarse en la legislación vigente y a realizar el curso de radioaficionados para obtener la habilitación. Ese paso los llevó a descubrir otro mundo fascinante: el de la radiocomunicación.

No tardaron en conectar ambas pasiones. Comenzaron a construir sus propias antenas y a realizar escuchas de distintos satélites. Fue entonces cuando tuvieron una idea: vincular la astronomía con la radioafición. Se pusieron en contacto con el Grupo Yankee Lima, una red internacional de mujeres radioaficionadas que desarrollan actividades de gran interés científico y social.

29 de octubre: una noche para la historia

El 29 de octubre se convirtió en una fecha inolvidable para el Taller Municipal de Astronomía de Carrilobo. Junto al Grupo Yankee Lima —un equipo de mujeres que conecta al mundo a través de la radio— lograron recibir mensajes transmitidos desde la Estación Espacial Internacional (ISS).

La antena con la que captaron esas señales no era más que un caño de PVC rescatado de la basura, un poco de alambre y mucha pasión. Esa noche, además, el paso de la ISS fue visible, lo que multiplicó la emoción: no solo escucharon voces que viajaban desde el espacio, sino que también pudieron ver la estación cruzar el cielo.

“Llegamos casi por casualidad al mundo de los radioaficionados, y terminamos encontrando algo totalmente nuevo y apasionante”, relataron. El orgullo es doble: la hazaña se logró con esfuerzo propio y materiales reciclados.

¿Quiénes son las Yankee Lima?

El Grupo Yankee Lima (YL) —siglas de “Young Ladies”, denominación internacional para operadoras mujeres— nació en diciembre de 2023, impulsado por las radioaficionadas argentinas Yanina Acosta (LU1IYL) y Nadia Vilaboa (LU4JVE). Creció de manera orgánica hasta transformarse en una red internacional diversa, abierta y sin jerarquías, que reúne mujeres de Hispanoamérica y otros países del mundo.

Entre ellas conviven jóvenes que recién comienzan, operadoras con décadas de trayectoria y hasta una veterana de Malvinas, ejemplo de coraje y compromiso. En un ámbito históricamente dominado por hombres, las Yankee Limas están escribiendo una nueva historia: la de mujeres que conectan, enseñan, aprenden y abren camino para que más voces femeninas se sumen a la radioafición.

Carrilobo, cada vez más cerca del cielo

La experiencia vivida junto a las YL es un punto de inflexión para el taller local. Demuestra que la ciencia puede ser accesible, comunitaria y profundamente transformadora. Y que, con creatividad y pasión, incluso un pueblo pequeño puede conectarse con el espacio.

Para Pablo y Emma, y para toda la comunidad que se sumó a esta aventura, la gratitud es infinita. La historia del cielo de Carrilobo recién empieza, y promete seguir inspirando a nuevas generaciones que levantarán la vista para descubrir, una vez más, que el universo está más cerca de lo que parece.

El autor:

El Diario del Pueblo

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