29/04/2026

Una multitud celebró el encendido del Árbol de Navidad en Río Primero

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La ciudad se abrazó en una noche de emoción compartida, música y un resplandor que encendió mucho más que luces.

Río Primero vivió una de esas noches que quedan guardadas en la memoria colectiva. Una de esas noches en las que el corazón de la ciudad late al mismo ritmo, en que las miradas se elevan hacia un mismo punto luminoso y la emoción, silenciosa pero inmensa, recorre a todos por igual.

El tradicional encendido del Árbol de Navidad —que cada año se realiza el 8 de diciembre— se adelantó esta vez al sábado 6 a la medianoche, ante el pronóstico de lluvias. Pero nada opacó el espíritu de la celebración: al contrario, lo hizo aún más intenso. Miles de vecinos se acercaron al Polideportivo Municipal, que volvió a convertirse en un verdadero escenario de encuentro, alegría y esperanza.

La noche también fue especial por otra razón: los shows reprogramados del FestiRío finalmente pudieron presentarse. Pirulo Valmaceda, con su humor inconfundible; Los Guaraníes, con esa energía que abraza; y Dani Guardia, dueño de un carisma que hace vibrar a multitudes, completaron una velada que combinó risas, música y emoción en un equilibrio perfecto.

Pero el momento cúlmine —ese que hizo que todos contuvieran el aliento— llegó cuando los locutores propusieron descontar los segundos para el gran momento. Y ahí estaba: el Árbol de Navidad, imponente, radiante, con una estrella en su cima, una estrella que, más que iluminar, simboliza.

Simboliza lo que los vecinos sienten que la ciudad necesita: unión, solidaridad, amor, y la convicción de que aun en tiempos difíciles, siempre hay algo que puede volver a brillar.

Cuando la cuenta regresiva llegó a cero, un estallido de aplausos llenó el polideportivo. Familias enteras se abrazaron, los niños levantaron los brazos hacia el cielo, los celulares capturaron el instante como si quisieran detenerlo. Y por unos segundos, Río Primero fue eso: pura luz. Una luz que no solo ilumina la ciudad, sino que también encendió, en cada persona, una pequeña chispa de esperanza.

Porque, al fin y al cabo, la Navidad empieza así: con un árbol que despierta, con una multitud que lo acompaña y con un pueblo que elige, una vez más, caminar junto.

El autor:

El Diario del Pueblo

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