07/03/2026

“Biblioderas”, heladeras convertidas en bibliotecas para acercar los libros a los lectores

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En una novedosa iniciativa de la Biblioteca Popular de Río Primero, se colocarán pequeñas bibliotecas en lugares estratégicos de la ciudad para que niños y adultos puedan intercambiar publicaciones, donar algún ejemplar o elegir alguno de los libros disponibles para llevarse a su domicilio y leer.

Este jueves durante el desarrollo de la Noche de las Bibliotecas que se llevó a cabo en la Escuela Ataliva Herrera donde se inauguró su biblioteca, se presentó la ludoteca de la Biblioteca Pedagógica, hubo stands de las bibliotecas del Instituto Contardo Ferrini y del Club Belgrano, actuó la Banda Municipal y se compartieron relatos de los niños del programa Río Primero Dice; también se realizó el lanzamiento de las “Biblioderas“.

El proyecto de la Biblioteca Popular Pbro. Guillermo Ávila Vázquez nace como respuesta creativa a la acumulación de libros que superan la capacidad del espacio físico institucional, razón por la cual se decidió liberarlos.

Para ello se unió otra idea: hacerlo a través de bibliotecas abiertas creadas con heladeras en desuso, transformadas y recicladas mediante un formato creativo, participativo y en el marco de la economía circular.

Hasta el momento se consiguieron cuatro heladeras que ya fueron convertidas en Biblioderas que en los próximos días serán instaladas en lugares estratégicos y de gran circulación de personas en la ciudad.

Ahora se analizan esos posibles espacios para evitar hechos de vandalismo y que puedan ser aprovechados los libros cumpliendo así el proyecto su objetivo de llegar a los lectores.

La idea es poder instalar las biblioderas en plazas principales, terminal de ómnibus, centro de salud, comercios barriales, espacios verdes o esquinas simbólicas de Río Primero.

“Este proyecto apunta a hacer concreto, para todas las personas, el acceso al libro y a la palabra escrita a través de bibliotecas libres como herramientas transformadoras de cultura activa que salen al encuentro de la comunidad”, explicó Mónica Pérez, bibliotecaria y autora del proyecto junto a María Eugenia Pérez y Fabio López.

De esta manera, las biblioderas se convierten en una propuesta innovadora que combina lectura, arte, reciclaje, participación ciudadana y amor por los libros: “Reutilizando heladeras que ya no funcionan, se les da una nueva funcionalidad para alojar palabras, mundos y sueños. Una biblioteca sin muros, una invitación a leer sin permisos, a compartir sin pedir nada a cambio, a encontrarse a través del libro en cualquier rincón de la ciudad”, agregó Mónica.

Las biblioderas contarán con literatura para niños, jóvenes y adultos. Podrán ser leídos en el lugar o ser retirados y llevados a la casa. También se permitirán nuevas donaciones, dejando directamente en la bibliodera el ejemplar que se desee compartir.

La iniciativa apunta a la liberación de los libros dejándolos en lugares públicos para que otros lectores los encuentren y los liberen nuevamente, incentivando la lectura a través de textos para todos los gustos y edades.

Las Biblioderas son una invitación para que toda la comunidad se acerque, elija algo para leer y viva un buen momento de la mano de las historias y mundos que crea la literatura.

Los usuarios podrán además intercambiar publicaciones, donar algún ejemplar o elegir alguno de los libros disponibles para llevarse a su domicilio.

El autor:

El Diario del Pueblo

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