El albergue de la escuela de Esquina en crisis
Los padres denunciaron diversas situaciones que hacen a que el funcionamiento diario del lugar donde acuden sus hijos no sea el adecuado, lo que los motivó a dejar de enviarlos a clases y manifestarse.
El departamento Río Primero cuenta con tres colegios de nivel secundario con albergues estudiantiles, ubicados en Villa Fontana, La Puerta y Esquina. De gran trayectoria los tres, reciben a estudiantes de toda la región quienes permanecen de lunes a viernes internos, retornando a sus hogares los fines de semana.
El IPEM Nº 272 “Domingo Faustino Sarmiento” de Esquina, aunque está ubicado en el departamento Río Primero, funciona como anexo del Colegio Sarmiento de Jesús María.
Este viernes, un grupo de padres de los alumnos que quedan internos en el albergue, realizaron una manifestación frente al Colegio Sarmiento de Jesús María del cual depende, para reclamar por la situación del mismo.
Los padres denuncian abandono del albergue estudiantil, falta de transporte público, malas condiciones edilicias, carencias básicas y elementales como falta de agua caliente, escasa alimentación, falta de conectividad y caminos intransitables.
Al reclamo se sumaron docentes y autoridades educativas provinciales. Los manifestantes sostuvieron que los termotanques no funcionan por lo que los chicos deben bañarse con agua fría, lo que derivó en que varios se enfermaran debido a las bajas temperaturas que se registran en esta época del año.
Otros padres lamentaron que la comida de PAICOR sea escasa, asegurando que no alcanza de manera suficiente para todos, del mismo modo que al no contar con transporte público sumado al estado de los caminos rurales, toda la situación se complica.
Esquina cuenta con una población estable de 200 habitantes aproximadamente, y el colegio recibe a estudiantes de toda la zona en el albergue que funciona en el Centro de Salud local. Los padres pidieron ayuda a la jefa comunal para que sus hijos puedan volver al establecimiento.
“Los chicos quieren seguir estudiando pero de esa manera no pueden seguir en el albergue”, lamentó una mamá que vive a 30 kilómetros de la escuela.