Buscan declarar patrimonio nacional al monumento del Cura Brochero en La Tordilla
La visita del director del Museo Luis Perlotti reactivó el valor histórico de una obra única en el país. Destacan que no existe otra pieza igual del artista.

El sábado 4 de abril, en La Tordilla, la intendente Claudia Bordoni recibió al director del Museo Luis Perlotti de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Klehr, quien visitó la localidad para conocer el monumento al Cura Brochero. La recorrida marcó el inicio de gestiones para que la obra sea reconocida como patrimonio nacional, lo que implicaría un fuerte impacto cultural y turístico para la comunidad.
Una visita que puede marcar un antes y un después
El encuentro tuvo como eje central el monumento ubicado en la Plaza de la Madre, donde se erige un busto del Santo “Cura Gaucho”, realizado por el reconocido artista argentino Luis Perlotti.
La presencia de Klehr no fue protocolar. Según se indicó durante la visita, el objetivo principal fue evaluar el valor patrimonial de la obra y avanzar en su posible reconocimiento a nivel nacional.
Acompañaron la recorrida la licenciada en Museología y Gestión del Patrimonio Cultural, María José Pérez, y la historiadora aeronáutica, Carina Villafañe, quienes aportaron una mirada técnica sobre la importancia de la pieza.
Una obra con valor histórico y simbólico
El monumento al Cura Brochero no solo representa una figura profundamente arraigada en la identidad cordobesa, sino que además lleva la firma de uno de los escultores más destacados del país.
En este sentido, el reconocimiento como patrimonio nacional no sería un hecho menor: implicaría preservar la obra, difundir su historia y abrir nuevas oportunidades para el desarrollo cultural y turístico de La Tordilla.
Desde el Municipio destacaron que este tipo de iniciativas forman parte de una política sostenida de puesta en valor del patrimonio local, entendiendo que estos símbolos construyen identidad y fortalecen el sentido de pertenencia.
Identidad local y proyección nacional
En pueblos del interior como La Tordilla, cada monumento cuenta una historia. Y en este caso, la figura del Cura Brochero —primer santo argentino— conecta directamente con las raíces culturales y religiosas de la región.
Experiencias similares en otras localidades del país han demostrado que la declaración de patrimonio no solo protege bienes culturales, sino que también genera movimiento turístico y visibilidad institucional.
Una oportunidad para trascender
El proceso recién comienza, pero ya genera expectativas. La posibilidad de que una obra ubicada en el corazón de La Tordilla sea reconocida a nivel nacional abre un horizonte distinto para la comunidad.
Más allá del resultado, la iniciativa refleja una decisión clara: valorar la historia propia y proyectarla hacia el futuro. Porque cuando un pueblo pone en valor su identidad, también construye su lugar en el mapa.
“Es una obra única en el mundo”
Durante su visita, Klehr no solo valoró la pieza desde lo institucional, sino también desde lo artístico y patrimonial: “Es un placer venir hasta aquí… fuimos descubriendo cosas maravillosas en todo este proceso”, expresó el director, al tiempo que destacó el trabajo conjunto previo con autoridades locales y especialistas.
Pero el dato más contundente llegó al referirse a la obra en sí: “Doy fe no solo de que Perlotti hizo esta maravillosa obra, sino que es pieza única. Tanto los relieves como el busto del Cura Brochero son únicos. No hay otra en ningún lugar”.
El director explicó que, a diferencia de otras esculturas que permiten múltiples reproducciones, esta fue realizada con técnicas de molde perdido, lo que impide su réplica: “Esta es la única obra de Cura Brochero hecha por Luis Perlotti. Ni siquiera nosotros, como Museo, tenemos un original”, subrayó.
Un valor histórico que trasciende lo local
El testimonio de Klehr refuerza la importancia de la obra no solo para La Tordilla, sino también para el patrimonio cultural argentino. Con más de dos décadas al frente del museo y una extensa trayectoria como restaurador, el especialista aseguró conocer en profundidad la obra de Perlotti, lo que le permite dimensionar el valor excepcional de la escultura presente en la localidad.
“Esto hay que cuidarlo, protegerlo. Puede ser patrimonio provincial, nacional, monumento histórico… porque no hay otra obra igual”, afirmó.
Emoción, historia y compromiso
Más allá del análisis técnico, la visita tuvo también un fuerte componente emocional. Klehr relató que al llegar al lugar sintió una conexión especial con la figura del Cura Brochero: “Me emocioné mucho. Pude tocar al Cura Brochero, rezar… hay una energía muy fuerte en esta obra”.
Además, adelantó una iniciativa que podría sumar valor al espacio: la posibilidad de incorporar un busto del propio Luis Perlotti en la localidad, orientado hacia su obra.
Patrimonio, identidad y futuro
La propuesta de declarar patrimonio nacional al monumento abre una oportunidad concreta para La Tordilla. No solo implicaría preservar una pieza única, sino también potenciar el desarrollo cultural, educativo y turístico del pueblo.
“Esto recién comienza. El patrimonio es el futuro, es lo que le dejamos a las próximas generaciones”, reflexionó Klehr.
Mientras avanzan las gestiones, la comunidad comienza a tomar dimensión de lo que tiene: una obra irrepetible, con valor histórico y artístico, que podría convertir a La Tordilla en un punto de referencia cultural a nivel nacional.