Fortalecen el abordaje de la violencia de género con una nueva diplomatura en la región
Villa del Rosario y Río Primero han sido seleccionadas como sedes presenciales para la 8° cohorte de la Diplomatura Universitaria en Acompañantes Comunitarias, una formación gratuita y abierta que busca profesionalizar la prevención del maltrato en los territorios.

La problemática de la violencia de género contará con nuevos recursos humanos capacitados en nuestra zona, tras confirmarse que tanto Villa del Rosario como Río Primero funcionarán como nodos presenciales para la octava edición de la Diplomatura Universitaria en Acompañantes Comunitarias. La propuesta, impulsada por la Secretaría de la Mujer de la Provincia de Córdoba, dará inicio el próximo 30 de mayo y tiene como objetivo central dotar a la comunidad de herramientas técnicas y legales bajo una perspectiva estricta de derechos humanos.

Formación accesible y con valor curricular
La diplomatura se destaca por su accesibilidad, al no requerir estudios previos para cursar, lo que permite una participación amplia de vecinos, referentes barriales y trabajadores sociales que suelen ser el primer punto de contacto ante situaciones de riesgo. En Villa del Rosario, las clases tendrán como sede el Centro de Vinculación Académica Regional (CVAR), mientras que en Río Primero el lugar de dictado será confirmado en los próximos días.
Un dato que eleva la relevancia institucional de esta convocatoria es su carácter habilitante y profesionalizante: además de otorgar puntaje docente, esta formación ha sido establecida como un requisito obligatorio para el ascenso del personal de la Policía de la Provincia de Córdoba. Esta medida subraya la importancia que el Estado provincial otorga a la capacitación especializada de las fuerzas de seguridad en el trato y abordaje de las víctimas de violencia.

Impacto en la red de contención regional
La descentralización de esta capacitación es clave para el tejido social de nuestro departamento. A menudo, las víctimas de violencia de género enfrentan barreras geográficas para acceder a asesoramiento o asistencia en las grandes urbes. Al formar “acompañantes comunitarias” en el territorio, se fortalece una red de prevención primaria que puede detectar y contener situaciones antes de que escalen hacia instancias de mayor gravedad.
La formación busca que el abordaje de estas violencias deje de ser visto como una tarea individual y se convierta en una práctica comunitaria responsable. El hecho de que la certificación sea gratuita y esté respaldada por una estructura universitaria refuerza el compromiso de profesionalizar un área donde el error o la falta de herramientas adecuadas pueden tener consecuencias críticas.
La apertura de estas sedes marca un paso positivo en la descentralización de las políticas de género. Se espera que, tras el inicio del ciclo lectivo el 30 de mayo, la participación local sea elevada, consolidando a nuestra región como un punto de referencia en la construcción de una comunidad más capacitada y alerta frente a las violencias. Los interesados en formar parte de esta cohorte pueden gestionar su inscripción a través del enlace oficial (bit.ly/4mW3WAZ), asegurando así su vacante en una formación que ya se perfila como esencial para la agenda institucional y social del año en curso.